Perseverance (microcuento).

“El planeta rocoso y solitario recibió hoy un nuevo visitante. Creo que todos ellos proceden del puntito que brilla azul pálido en la noche. No puede ser casual que las sondas lleguen cada vez que está cerca.”

“Un objeto cayó hoy del cielo. Se transformó en un pequeño vehículo, una especie de robot con ruedas, y desplegó unos brazos, como instrumentos, de forma perezosa. Una sonda solitaria, en la inmensidad del desolado paisaje rocoso.”

“¿Quién los envía, y para qué? ¿Son todos así en aquel mundo, pequeños seres robóticos y con ruedas, como este? No parece gran cosa. No especialmente inteligente.”

Entonces, quien quiera que estuviese pensando en estas cosas, desapareció. Solo quedaron la sonda y el planeta.