Pagar por ver estrenos en plataformas es normal, y quien no lo entienda es que no se entera de en qué mundo vive.

Mulan, que costará 21,99 euros en Disney +, ha encendido el debate en las Redes, generando gran cantidad de críticas, tan airadas como irracionales.

Una familia o un grupo de amigos se gastan normalmente más de 20 euros en ver una película en el cine. Vale que por cabeza no serán más de 10 euros, pero a ese gasto hay que sumar el transporte y la comida que consumes en el cine, o bien la cena o merienda pertinentes, antes o después de ver la película. Todo ese gasto para ver un estreno mundial, solo una vez.

Con esta nueva forma de entender el cine estarás pagando, por cada casa, esos 22 euros, para poder ver un estreno mundial en exclusiva, en la plataforma en la que estás suscrito, tantas veces como quieras, o quizá incluso descargártela.

¿Cuánto cuesta comprar una película en Blu-Ray o DVD? Más o menos ese precio, y varios meses después de su estreno. Ahora estás pagando lo mismo, para poder disfrutarla EN CASA, desde su mismísimo estreno. Esto, en un mundo cada vez más inseguro, y con cada vez más gente maleducada y menos control de esa gente maleducada en los cines, se traduce, tal como yo lo veo, en solo ventajas. Más en una época en la que los grandes televisores de pantalla plana ya son asequibles para casi cualquier trabajador.

No hay excusas. Cualquier protesta que se haga es irracional. “Pero si es que ya estoy pagando una suscripción…”, dicen algunos. Vale… ¿Y…? Esa suscripción NO tiene por qué incluir estrenos cinematográficos. Que algunas películas se hayan estrenado directamente en Netflix no debe hacernos perder el norte, y dejar de comprender que para que el cine exista el consumidor debe seguir pagando el precio que cuesta una entrada de cine.