Se filtra Flying Totems, el que a todas luces será el primer single de Equinoxe Infinity, el inminente nuevo álbum de Jean-Michel Jarre.

 

Bueno… todo parece indicar que ese tema que parece haberse filtrado del próximo álbum de Jean-Michel Jarre, el Equinoxe Infinity, es el tema que lleva por título Flying Totems, y que es el segundo movimiento de ese álbum, y que es efectivamente suyo.
Y de no serlo, desearía con todas mis fuerzas que sí lo fuese… Porque es maravilloso.

Llevo 25 años esperando a que Jarre publicase un tema como este. Desde que el álbum Chronologie fue con el que se sacó de la chistera su primera gran gira europea, una gira de proporciones colosales por las ciudades europeas más ricas en cultura. Era un montaje de grandes pantallas verticales que semejaban el skyline de una ciudad, en las que proyectaba imágenes, formas láser y colores, como grafitis perpetrados por un travieso viajero de otro mundo.

Yo tuve la inmensa suerte de estar en Santiago, en el monte do Gozo, en aquella fresca y lunar noche de otoño del 93, el año de mi mayoría de edad, un concierto, una noche, un día entero cuyas sensaciones se han fundido para siempre en mis recuerdos con la idea de lo que es la felicidad. Ha habido otros momentos casi tan felices en mi vida, y creo que casi todos ellos asociados a la música. Pero ninguno tanto como aquél.
Y es que, con este nuevo tema, Jarre, después de más de una década de sequía musical, de su regreso a través de un álbum de colaboraciones y de la producción de la tercera entrega de su mítico álbum conceptual Oxygene, tiene licencia para sonar de nuevo a él mismo, a música electrónica pura, de la buena, de la mejor; en la que sonido, melodía y sensaciones rescatan toda una época, aunque más que un tiempo es un sentimiento, una forma de concebir lo musical, que es capaz de expresar como muy, muy pocos… y entre esos muy pocos, Vangelis, por lo que no es casual que Flying Totems recuerde un poco al griego.
Tampoco es forzado, para nada. Pues recuerdo cuando estaba descubriendo la discografía del francés (¡cuánto sexo!) y pensaba que el tema de los títulos finales de Bladerunner era suyo. Pero no… era de Vangelis, aunque esa misma sucesión de notas estaba ya en Oxygene 2, y volvería a estar en Oxygene 7. Ambos músicos son para mí y para muchos la quintaesencia de la música electrónica que ha dado luz y color, sentido, a nuestras vidas. Y es natural que este segundo movimiento del inminente trabajo Equinoxe Infinity suene como una suerte de cruce entre Equinoxe 5 y aquellos end titles de Bladerunner. No solo natural. Es simplemente maravilloso. Hay también algo de la inspiración que podría haber sido para el sintesista de Lyon la película Bladerunner 2049, en la que las cositas que hemos escuchado hasta ahora de este nuevo álbum calarían mejor como banda sonora que la propiamente original de aquel film. Una banda sonora que se le encomendó a Hans Zimmer después de pasar por otras manos, y que no es ni de lejos tan buena como la de Vangelis para la Bladerunner original, igual que tampoco lo es la película entera.

Que nadie que ame o haya amado la música de Jarre deje de sentirlo… A mí, particularmente, Flying Totems me suena a una lunar noche de otoño del 93… y no es nostalgia por un tiempo perdido, sino amor por un concepto inmortal. Algo que nunca se había ido del todo. Es por eso que el tema recuerda a algo de sus primeros álbumes de éxito, pero también al Oxygene 3 (las partes 17 y 19), a su gran labor con el Electronica, así como a sus producciones de entre finales de los 80 y principios de los 90. Es Jarre. Intemporal.

Por eso pienso que si a algún fan de Jarre no le gusta este tema es síntoma de que tiene un cacao mental importante.