Jean-Michel Jarre, Equinoxe Infinity: Los vigías de las fronteras de los sueños.

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El maestro de los sintetizadores, Jean-Michel Jarre (si yo y muchos otros hacemos música hoy en día es por su inspiración e influencia), está que no para últimamente.
Jarre volvió en 2015, después de un parón en su creatividad de algo más de una década, que se inició cuando empezó el nuevo siglo. El que fuese uno de los principales pioneros de la música electrónica, y posiblemente el que mejor supo integrar la vertiente experimental de los primeros sintetizadores y todo tipo de nuevas tecnologías musicales con la música clásica y la popular, pionero también del concepto world music, perdió su papel preponderante, superado por nuevos y pujantes artistas, aunque ninguno de ellos alcanzase las cotas a las que llegó con la electrónica el francés de Lyon.

Pero de forma estudiada, paciente e inteligente Jarre supo reinventarse a sí mismo a mediados de la década actual, con un álbum gestado durante años, de colaboraciones con muchos de esos artistas que lo estaban superando. Supo impregnarse de sus estilos diversos y hacerlos suyos, sin renunciar a su propio impronta musical.

Y así el pionero volvió, para seguir formando parte de ese futuro que él mismo había ayudado a imaginar con su música, del mismo modo que otros, como Arthur C. Clarke y Stanley Kubrick ayudaron a hacerlo con sus libros y sus películas.

Aquel álbum, Electrónica, se publicó en dos partes, entre 2015 y 2016, y demostró que Jarre, con casi 70 años, los cuales acaba de cumplir, volvía con más ánimo que nunca. A finales de 2016 se publicó también la tercera parte de su opera prima en cuanto a popularidad, Oxygene.
Y este año 2018, sin apenas parar de haber estado de gira por medio mundo, Jarre vuelve con un cuádruple album recopilatorio muy especial, en el que rescata lo mejor de su carrera, para celebrar sus 50 años en la música.

Fue otro recopilatorio, Images, en 1991, el que me enamoró para siempre de la música de Jean Michel Jarre, e hizo que yo por fin considerase la industria discográfica como algo afín al amor por la música. Pues aquel Images, en cassette primero, fue el primer álbum que me compré nunca, y tenía ya 16 años.

Mañana presenta el francés esta música de toda su vida en el planetario de Hamburgo, un entorno sin igual para un músico cuya carrera siempre ha estado impregnada de ciencia y humanismo. No en vano hace poco tiempo fue premiado con la medalla del recientemente ido Stephen Hawking.
https://www.lavanguardia.com/ciencia/fisica-espacio/20170621/423538962481/the-big-bang-theory-gana-la-medalla-stephen-hawking.html

El músico francés es hoy doblemente noticia porque acaba de sorprendernos con el anuncio de un nuevo álbum con música nueva, Equinoxe Infinity, con el que celebra los 40 años de la publicación de Equinoxe, el que para muchos de sus seguidores, entre los que me incluyo, es su mejor álbum.

Equinoxe Infinity no es tanto una reedición, ni siquiera una continuación del Equinoxe original, sino más bien un álbum inspirado en la historia de la inteligencia artificial, y que tiene más que ver con la obra del genial artista visual Michel Granger que sirvió de portada de aquel Equinoxe que marcó el camino de la música hacia un futuro tan incierto como apasionante.

La portada del álbum será doble esta vez y presentará dos versiones alternativas del futuro humano. Una en la que la humanidad se ha integrado con la inteligente artificial de forma pacífica y otra en la que la humanidad está siendo destruida por su propia invención. En ambas aparecen los mismos “watchers” que representan a esas máquinas que nos vigilan desde el futuro (y que según como se miren parecen también pingüinos), en una espectacular reinvención en forma de esculturas que recuerdan a los moais.
Cuando se compre el álbum por Internet este será descargado o enviado con una u otra portada, de forma aleatoria.

Equinoxe Infinity, que se publica en noviembre de este año (el recopilatorio Planet Jarre ve la luz mañana 14 de septiembre) tiene estos sugerentes títulos en su tracklist…

The Watchers… movement 1… 2,57
Flying totems… movement 2… 3,53
Robots don’t cry… movement 3… 5,44
All that you leave behind… movement 4… 4,00
If the wind could speak… movement 5… 1,32
Infinity… movement 6… 4,13
Machines are learning… movement 7… 2,07
The opening… movement 8… 4,16
Don’t look back… movement 9… 3,35
Equinoxe Infinity… movement 10… 7,32

En el itunes japonés se puede escuchar ya un fragmento del primer tema. Particularmente me encanta. Da la sensación de que Jarre pretende reconciliarse con los fans que renegaron de él con Electronica y buscaban su estilo más clásico. Además el álbum incluye una pista 11 continuos mix, en la mejor tradición de sus suites electrónicas.

En cualquier caso, no es que no haya unos 20 temas que me parecen magistrales en Electronica; incluso diré que Oxygene 3 me gusta más que el 2 (7-13), pero da la sensación de que este Equinoxe Infinity puede ser lo que muchos fans de Jarre llevan largos años esperando. Sin embargo, pienso que nadie debe llamarse a engaño. El Jarre de hoy no es el mismo que el de hace 40 años, y su música tampoco lo será. Querer escuchar un nuevo Equinoxe se antoja una pretensión tan inabordable como la de los fans recalcitrantes de Star Wars, nunca contentos con cada nueva película, siempre viviendo en el pasado, aunque se supone que aman el futuro.

El fragmento tiene aires vangelianos.

Y es que el griego Vangelis ha sido otro de los grandes pioneros de la música electrónica cuya carrera siempre ha estado ligada a la ciencia y la astronomía.

https://itunes.apple.com/jp/album/equinoxe-infinity/1435149472