V, ¿trilogía cinematográfica?

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Kennet Johnson, creador de la miniserie V original, está metido de lleno en el proyecto de una trilogía cinematográfica remake de aquella historia de invasión extraterrestre, y los medios se han hecho eco de ello con rotundidad esta semana, tanta que hasta ha sido noticia de cultura en el telediario de TVE1 de esta noche.

V fue el mayor evento de ciencia ficción de nuestra infancia, después de Star Wars, para los que fuimos niños en los años ochenta. En aquel tiempo no se había visto nunca nada igual en la tele. Algunas revistas se hicieron un nombre tan solo gracias a regalar cromos adhesivos de la serie (aquellas cosas eran oro puro en un mundo donde NO existía Internet).

Aunque el tiempo ha diluido su importancia, su remake en forma de serie fue bastante torpe e hizo poco por rescatar las sensaciones que había dejado la propuesta original, lo cierto es que hay momentos de aquélla que permanecen en la memoria… las lanzaderas de otro mundo volando sobre paisajes usuales, los rayos láser, Diana tragándose la rata viva, los cadáveres humanos colgando de bolsas para ser consumidos por los lagartos, las pieles de lagarto, aquellos ojos… la humana que gestó el híbrido, la quinta columna, aquella “V” de victoria dibujada con chorreante aerosol rojo como la sangre, al ritmo de los títulos de crédito finales…

Todas aquellas cosas, por lo general, en un mundo sin Internet, y con dos o tres canales de televisión, eran algo sencillamente increíble. Algo a lo que ni de lejos se aproximaron películas como Independence Day.
Que el propio creador de la serie sea el encargado de esta trilogía, y si aciertan con los guiones, es algo digno de seguir para cualquier buen amante de la ciencia ficción televisiva.

Como anécdota, la música de los títulos de crédito iniciales usa una melodía que sigue una cadencia de notas . . . _ tres puntos y una raya, que en morse es V. No creo que sea casual. Seguramente esté inspirado, como muchos conceptos de la serie, en la Segunda Guerra Mundial, y en la lucha de la libertad contra la tiranía, que es lo que esta historia nos quiso contar en el fondo. Porque, como es sabido, los partes de campaña de los Aliados se radiaban con los compases iniciales de la Quinta Sinfonía de Beethoven. “Ta ta ta taaaan”. V, de Victoria.

La serie original, que fue cancelada antes de llegar a su final, contó con uno de los presupuestos más abultados del momento, con alrededor de un millón de dólares por episodio.